Como gestionar la incertidumbre y el miedo en un ingreso hospitalario (Alfons M. Viñuela)


Imagen generada por ChatGPT


En mi anterior entrada (hace más de un mes) me las prometía muy felices en una pronta recuperación domiciliaria. No ha sido así y estoy de nuevo ingresado -y esta vez directo a UVIR- al no haber podido gestionar en casa una serie de episodios de bronco espasmo.

La incertidumbre . Cuando en una enfermedad crónica no se sabe el origen de un empeoramiento de la salud y todo el sistema te acompaña pero tampoco puede darte una información contundente sobre que tienes, cual es tu estado y qué futuro inmediato te espera, tu mente se cuestiona muchas cosas.

Preguntas. Será siempre así a partir de ahora? Habrá alguna terapia más alla de la que me mantiene ahora? Alguna para volver a mi estadio anterior a este último episodio? Podré recuperar cuando cada vez mi cuerpo está más ‘gastado’? Vale la pena todo este esfuerzo y fatiga (tuyo y quien  te acompaña en el trance)? Qué diferencia hay en que siga luchando? Cuánto tiempo de recompensa habrá si lo hago? Preguntas y más preguntas que se resumirán en un estado de inquietud que irá oscilando entre la negatividad y el optimismo … dependiendo a menudo de los inputs que te va facilitando tu entorno.

Tu entorno en un ingreso hospitalario. Y el entorno es envidiable: todo un sistema hospitalario, técnico y humano, a tu disposición 7/7 24/24. No he conocido en mi amplia experiencia profesional auditando y formando equipos a personas más generosas y orientadas al usuario (paciente en este caso) que en un hospital (en mi caso el Hospital Clínic de Barcelona) y, como organización sanitaria pública, no tienen ni siquiera que conseguir tu fidelidad y recompra, ya vendrás de nuevo a la siguiente…

Esta absoluta disponibilidad hace que médicos, enfermer@s y auxiliares sufran de un desgaste físico y mental extraordinario. Y tú, es inevitable, les secuestras con tu necesidad afectiva que vas fomentando a través de su trato, su cuidado, su cariño, sí, ‘cariño’, pues en eso conviertes tu necesidad de estar acompañado en la incertidumbre de tu ingreso y enfermedad.

Te sientes protegido y confiado con algun@s profesionales que esperas no hayan cambiado de turno cuando en tu planning mental les estás esperando. Y eso se ha de evitar, pues los pacientes hemos de tener la seguridad -basada en la confianza- de que cada equipo está preparado para enfrentar cualquier contingencia. Y así es, pero tu dependencia afectiva ya ha elegido aliad@s.

Por eso creo que además de todo el personal sanitario que pasa por tu habitación en un ingreso (decenas de profesionales en dos semanas) estaría bien que pasase también a verte y acompañarte en la redención de tu incerteza, un@ psicólog@ que te ayudase a gestionar tus miedos y dudas existenciales (que las hay, doy fe de ello en estos últimos días) Si un/a fisioterapeuta me ayuda a recuperar mi tono físico… ¿quien me ayudará a recomponer mi entereza mental? 

Imagen generada por ChatGPT

El ingreso
. Y el momento del ingreso puede que sea el más crítico. Tu experiencia como paciente empieza ahí y lo que pase en los primeros momentos marcará tu estancia. Si tardas horas en ser atendido en urgencias, si no ves a un médico en ese tiempo (o si ves muchos, que se van presentando y tú no eres capaz de retener su nombre) si te van pasando de una sala de espera abarrotada a un pasillo en el que te puedes sentir abandonado, a un box provisional y luego, pasadas a veces 24 horas, te asignan habitación en planta, tu mente ya ha prefigurado tu estancia posterior. Si, por causas a veces aleatorias, tu ingreso es sin pasar por urgencias (en el Hospital de Día por ejemplo) y ya te toman constantes y encargan pruebas y tienes un primer contacto médico, tu nivel de confianza y seguridad te alejarán de infundados miedos.

Gestión del miedo. Cómo gestionar aquello que tienes latente en tu interior más oculto? En principio despejando la incertidumbre, pues aquello que no conocemos -lo futurible- solo se hará visible mediante la configuración de una visión, preferiblemente positiva claro. La construcción de esta visión vendrá dada por la confianza en los profesionales, sus conocimientos, experiencia, comunicación interpersonal, empatía… lo que creará una seguridad que te permitirá vencer tus temores y te ayudará a mejorar, pues la confianza y el positivismo son tremendamente terapéuticos.

Otros aspectos terapéuticos. Cuando estás en crisis (como en cualquiera de los muchos bronco espasmos que he tenido estos días) tan importantes son los medicamentos como que te cojan de la mano, incluso te acaricien y te tranquilicen con palabras que denoten no solo empatía o cariño sino también conocimiento y determinación. 

Imagen generada por ChatGPT

Una médico, un enfermero, ha de tocarte, ha de manifestar su interés por el paciente, lo que será una forma de que tú te sientas confiado pues sabes que, importándole, no dejará de hacer todo aquello que te ayude a salir de la crisis. Yo me he aferrado a tantas manos …

En cualquier caso y próximo al alta para seguir mi recuperación en casa, se me han acabado las palabras de reconocimiento y agradecimiento por todo lo que han hecho por mi las personas -personal médico, de enfermería y auxiliares- en este ‘penúltimo’ ingreso en el Hospital Clínic de Barcelona, pero estoy convencido de que la próxima vez dispondré de esta experiecia como background de donde sacar la necesaria confianza para gestionar mis miedos e incertidumbres.

Comentarios