Cuando el calor mata: Europa pide tratar las olas de calor como una emergencia sanitaria (Alfons M. Viñuela)
Desde la coordinación general de APEPOC, asociación de pacientes con EPOC y que somos parte de la alianza 'Planetary Health Alliance´, me llega la declaración europea sobre el calor y la salud que al estar en inglés, resumo y traduzco para compartirlo con los seguidores de este blog:
Un verano que debería cambiar nuestra forma de actuar
Las olas de calor de 2026 no fueron un episodio meteorológico más. Según la «European Declaration on Heat and Health», promovida por la Planetary Health Alliance – European Regional Hub, constituyeron un desastre de salud pública que era previsible y, en gran medida, prevenible.
El calor no afecta a todos por igual. Las personas mayores, quienes padecemos enfermedades crónicas, los lactantes, las mujeres embarazadas, los trabajadores al aire libre y quienes viven en viviendas mal adaptadas son los grupos con mayor riesgo. A ello se suma el impacto de los incendios forestales y del humo, cuyos efectos sobre la salud continúan incluso cuando el fuego ya se ha extinguido.
Europa tiene planes… pero no bastan
La declaración reconoce que existen estrategias de adaptación y sistemas de alerta, pero concluye que la respuesta sigue siendo insuficiente. El calor extremo aumenta cada año mientras la adaptación de viviendas, hospitales, residencias y lugares de trabajo avanza demasiado despacio.
Seis propuestas para proteger la salud
1. Reconocer el calor extremo como una verdadera emergencia sanitaria.
2. Crear un Plan Europeo de Acción sobre Calor y Salud.
3. Reforzar la protección de los trabajadores expuestos al calor.
4. Garantizar temperaturas seguras en viviendas y edificios públicos.
5. Acelerar la reducción de emisiones como medida de salud pública.
6. Situar la salud y la evidencia científica en el centro de todas las políticas climáticas.
¿Qué podemos hacer desde nuestras ciudades?
La declaración propone aumentar los refugios climáticos, crear más zonas verdes y sombra, mejorar la vigilancia epidemiológica, identificar a las personas más vulnerables y coordinar mejor los servicios sanitarios, sociales y de protección civil.
Una reflexión final
El mensaje de la declaración es claro: el calor extremo ya no es un problema del futuro. Es una amenaza actual para la salud pública. Adaptar nuestras ciudades, nuestros sistemas sanitarios y nuestras viviendas no es un lujo, sino una inversión que puede salvar miles de vidas.
En Catalunya tenemos la campaña 'ABC del Calor', que nos invita a que diseñemos nuestra propia estrategia de A) Aire, ventiladores, abanicos, corrientes, AA, ... B) Beber, agua, y todo lo que nos refresque (sin alcohol ni azúcar, claro está) y C) Casa, nuestro refugio térmico, no salir en horas de mucho calor. Por mucho calor que haga, como todo en la vida, en última instancia dependerá de mi (adaptarme o sufrirlo y quejarme)
Fuente: Este artículo resume la «European Declaration on Heat and Health» (Planetary Health Alliance – European Regional Hub, agosto de 2026). Documento original en inglés: https://planetaryhealthalliance.org/wp-content/uploads/2026/08/European_Declaration_on_Heat_and_Health_final.pdf


Como alguien que vive en el sur, tú artículo refleja la realidad la cual hemos vivido durante muchos años. El cambio climático es una realidad y, pienso yo, tenemos que trabajar por lo menos, para no empeorar la situación actual.
ResponderEliminarEn el sur hace mucho tiempo que aprendimos a como superar la caló. Pero, también estamos de forma regresiva para combatirla, eliminación de árboles en las ciudades, construcciones cara vez menos adecuadas, fuentes, etc.
Veo desde el sur que el norte debería de aprender de como año a año superamos las olas de calor
Gracias por tu comentario y sí, hemos de aprender todos de todos, olvidando rencillas partidistas que nos impiden mejorar por no querer reconocer lo que el otro hace bien.
EliminarMe preocupa que calor extremo aísla a las personas vulnerables y pacientes. Las altas temperaturas fuerzan a reducir salidas y frenan la vida social. Quienes viven solos, y/o enfermos sin movilidad evitan salir a la calle por miedo a desmayarse. Esto rompe sus contactos diarios, aún más, y oculta emergencias médicas en casa.
ResponderEliminarEn efecto Nicole, tú sabes perfectamente que esto es así, por ello hemos de agradecer el papel de las asociaciones como APEPOC que nos mantiene unidos y conectados, a la vez que informados y con los consejos médicos precisos para afrontar estas situaciones. Gracias.
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